Cambiando el ejemplo. De cárcel, de cinta transportadorra hacia la muerte a otra cosa. Veréis, a veces padezco un sentimiento de claustrofobia horrible, pienso que estamos condenados a morir y que no podemos hacer nada por evitarlo. Ahora cambio el ejemplo, estamos en un paraiso con fecha de caducidad, depende de nosotros disfrutarlo o lamentarnos que se nos acabe.
Y la vida es un fin en si mismo, mortales con aspiraciones mortales. Siento no estar siempre de acuerdo conmigo mismo, me encantaría agarrar este sentir y que no me abandone nunca, imposible, lo sé. Nada más, sin ganas de gustar, solo disfrutando del paraiso. Ciao.
jueves, 10 de abril de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario