Hace algún tiempo que no lloro. Echo mucho de menos a Diego, y lo noto. Estoy convencido de que me he´stado reprimiendo, en cuanto a contárselo, por no abrumarle, por no presentarle otro problema más. Ya tiene demasiados. Me achaco toda la cupa de mi propio pesar, yo me alejé y yo no confesé a tiempo mi necesidad de cariño y apoyo.
Pasan algunos días demasiado parecidos y yo con ellos, me aburro. Ha sido brusco el cambio de la excitación, de la aventura, de la exploración de nuevas latitudes al aburrimiento de unas calles que ya conozco demasiado bien.
Me abandona sigilosamente riachuelos de energía y optimismo. Desde lo alto de mis costillas, pegadas a mis pulmones, lentamente poros de piel se abren cansadas filtrando energía camuflado de sudor frío. Desde distintos sitios todos los riachuelos se reunen en el cuenco que forma el final de mi espalda, más o menos descriptible como la zona del lumbago.
He recibido amor; primero se me ha leído una carta sincera a una abuela moribunda que nunca murió. Luego mis confesiones dramatizadas de madrugada, luego consejos proferidos por un hilo de voz tan tierno que me sentí culpable de gastar tanto bien y amor en causa tan banal y ficticia.
Se me aconsejó que escribiera sin filtros racionales. Soy completamente incapaz de hacer algo así. Orgulloso de una entrada inspirada en la tristeza me siento contradictorio, y me agota. Son las 4:00 de la mañana, sin alcohol en vena nada bueno puede venir a estas horas, creo...
Mis ojos escuecen en rojo, dibujan lineas ensangretadas sobre mis párpados y hasta empañan el blanco que les queda. Noches como estas acortarán mi vida y marcarán arrugas, símbolos de recuerdos amargos condenados a no olvidarse.
La gota no me afecta hoy. Hoy, esta madrugada mejor, lo único que me afecta son fantasías basadas en hechos reales, justamente al contrario que la gota que es un hecho real basado en fantasías y mitos.
Despertadme mañana, y contadme que es verano, que el sol y la playa me esperan, que Estepona está a la vuelta de la esquina de Sotogrande. Que soy la hostia y merezco más que mi autodestrucción. Hasta el despertar.
viernes, 20 de junio de 2008
jueves, 19 de junio de 2008
Una gota.
Una gota grande, azul, más pesada de lo habitual. Una gota con forma de gota, una gota fría, fría y grande, grande para ser una gota. No rompía esa gota en gotas más pequeñas, en gotitas, esa gota se dejaba traspasar pero nunca romper. La piel se congelaba, asustaba y estremecía al contacto con esa gota. Esa gota no dolía, una gota no puede doler, era mucho peor, era... al menos ahora puedo decir, era. Estratégicamente dentro de la pared, se acurrucaba entre las paredes de mi corazón, yo eso lo notaba, un frío helaba y atormentaba mi existir. Esa gota era mi demonio personal, no lo podía romper, no lo puedo romper. Entre las paredes de mi corazón creo que se encuentra, y digo creo porque ahora no lo noto, ahora y de momento solo ahora, pertenece a la memoria. Unos amiguitos deben estar empujando con guantes de seda, con mucho tacto por no ser engullido, alejando esa triste gota de las paredes de mi corazón. Sigue allí, o eso creo, pero no toca mi ser, porque ni que decir tiene que el corazón soy yo, y solo yo mantengo y alimento sin querer a esa gota indestructible, en apariencia frágil, en apariencia indiferente, pero esa gota a mí, me congeló el corazón.
domingo, 15 de junio de 2008
Zzzzz
Hoy es día 15, de Junio. ¿Qué significa esto? Aparte del intrigante misterio que supone descubrir que seguimos utilizando un calendario heredado tantísimos siglos atrás, supone que hace calor y el verano llama a las puertas del cielo para dictar ley. Mi problema con esta fecha hoy es mi falta de recompensa. Lo admito, razones aparte, este último mes he sido irresponsable por definición; todavía no he decidido si con razón o no, el caso (terminología Wittgensteiniana)es que estudiar poquito y difrutar mucho, vivir sí, vivir hoy.
Después de tanto tiempo sin escribir me noto espeso, mis dedos no hacen caso a mis ideas que hoy fugaces, no se dejan reproducir. Con tantas ganas de escribir algo que me guste me estirilizo y vuelvo aritificioso y cansino, al menos a la hora de escribir. Frases largas. Coherencia poquita, y si no... a la frase anterior os remito. No estoy en condiciones, ha sido un intento, de momento nada más. Adios.
Después de tanto tiempo sin escribir me noto espeso, mis dedos no hacen caso a mis ideas que hoy fugaces, no se dejan reproducir. Con tantas ganas de escribir algo que me guste me estirilizo y vuelvo aritificioso y cansino, al menos a la hora de escribir. Frases largas. Coherencia poquita, y si no... a la frase anterior os remito. No estoy en condiciones, ha sido un intento, de momento nada más. Adios.
sábado, 7 de junio de 2008
Interrumpido.
En principio esta entrada se iba a llamar algo así como: "crónicas de un embarazo inesperado", de hecho ese iba a ser el título exacto de una entrada ya perfilada en mi cabeza que contenía mucha mala leche. Estaba cabreado y no sabía muy bien porqué.
El caso es que ahora no puedo redactar muy bien, una voz demasiada seductora lee a un tío demasiado interesante y divertido; una tal Sara lee a un tal Tavares.
Me voy a concentrar en lo importante, que no es esto, adios. Ciao.
El caso es que ahora no puedo redactar muy bien, una voz demasiada seductora lee a un tío demasiado interesante y divertido; una tal Sara lee a un tal Tavares.
Me voy a concentrar en lo importante, que no es esto, adios. Ciao.
martes, 3 de junio de 2008
Por volverme a´costumbrar.
Hace demasiado tiempo que no escribo nada en mi diario. La falta de cosas que decir, o mi falta de inspiración no son motivos suficientes. A veces hay que escribir sin querer decir nada, como a veces hay que comer sin hambre o vivir sin motivos para ello.
El tiempo dirá cómo recordaré esta edad, la de 20 años, pero bien mirado el tiempo no es nada y en todo caso seré yo quién actuando ahora y juzgando luego dictaminará sentencia. Y este mes hará de contrapeso de las dificultades pasadas. Y aunque fracase en mi tarea universitaria, orgulloso digo ahora que triunfo en mi tarea más vital: este mes lo he disfrutado, este mes ha sido de reconciliación.
La frase: "la gente vive como si tuviese una vida de repuesto bajo el brazo" de Jane Fonda, es sin duda cierta. Y esta vida es una serie larguísima de días, uno a uno, y es en ellos donde encontraremos la felicidad o la desgracia, será en uno de ellos dónde veamos morir a nuestra alma gemela y será en uno de ellos donde nos enamoraremos brutal y ferozmente. Un día a día, es decir, un ritmo por moldear, los ciclos están inscritos en la naturaleza tanto como en nosotros mismos, y a mí la primavera y el verano me son gratos. Un solo día contiene un ciclo que comparten todas las manifestaciones naturales: con su despertar, su sol abrasador, su dormir y su morir.
Tengo muchos planes literarios: un proyecto de optimismo que redactar y un cuento negro que terminar de perfilar. Ya os contaré, hoy no tenía ganas de escribir me forcé a ello. Con un poco de suerte esta noche escribo algo más decente. Ciao.
El tiempo dirá cómo recordaré esta edad, la de 20 años, pero bien mirado el tiempo no es nada y en todo caso seré yo quién actuando ahora y juzgando luego dictaminará sentencia. Y este mes hará de contrapeso de las dificultades pasadas. Y aunque fracase en mi tarea universitaria, orgulloso digo ahora que triunfo en mi tarea más vital: este mes lo he disfrutado, este mes ha sido de reconciliación.
La frase: "la gente vive como si tuviese una vida de repuesto bajo el brazo" de Jane Fonda, es sin duda cierta. Y esta vida es una serie larguísima de días, uno a uno, y es en ellos donde encontraremos la felicidad o la desgracia, será en uno de ellos dónde veamos morir a nuestra alma gemela y será en uno de ellos donde nos enamoraremos brutal y ferozmente. Un día a día, es decir, un ritmo por moldear, los ciclos están inscritos en la naturaleza tanto como en nosotros mismos, y a mí la primavera y el verano me son gratos. Un solo día contiene un ciclo que comparten todas las manifestaciones naturales: con su despertar, su sol abrasador, su dormir y su morir.
Tengo muchos planes literarios: un proyecto de optimismo que redactar y un cuento negro que terminar de perfilar. Ya os contaré, hoy no tenía ganas de escribir me forcé a ello. Con un poco de suerte esta noche escribo algo más decente. Ciao.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)