martes, 3 de junio de 2008

Por volverme a´costumbrar.

Hace demasiado tiempo que no escribo nada en mi diario. La falta de cosas que decir, o mi falta de inspiración no son motivos suficientes. A veces hay que escribir sin querer decir nada, como a veces hay que comer sin hambre o vivir sin motivos para ello.
El tiempo dirá cómo recordaré esta edad, la de 20 años, pero bien mirado el tiempo no es nada y en todo caso seré yo quién actuando ahora y juzgando luego dictaminará sentencia. Y este mes hará de contrapeso de las dificultades pasadas. Y aunque fracase en mi tarea universitaria, orgulloso digo ahora que triunfo en mi tarea más vital: este mes lo he disfrutado, este mes ha sido de reconciliación.
La frase: "la gente vive como si tuviese una vida de repuesto bajo el brazo" de Jane Fonda, es sin duda cierta. Y esta vida es una serie larguísima de días, uno a uno, y es en ellos donde encontraremos la felicidad o la desgracia, será en uno de ellos dónde veamos morir a nuestra alma gemela y será en uno de ellos donde nos enamoraremos brutal y ferozmente. Un día a día, es decir, un ritmo por moldear, los ciclos están inscritos en la naturaleza tanto como en nosotros mismos, y a mí la primavera y el verano me son gratos. Un solo día contiene un ciclo que comparten todas las manifestaciones naturales: con su despertar, su sol abrasador, su dormir y su morir.
Tengo muchos planes literarios: un proyecto de optimismo que redactar y un cuento negro que terminar de perfilar. Ya os contaré, hoy no tenía ganas de escribir me forcé a ello. Con un poco de suerte esta noche escribo algo más decente. Ciao.

No hay comentarios: