lunes, 18 de febrero de 2008

Error.

Pues vaya. Pues vaya sí, desde luego un "pues vaya" resume a la perfección mi error. Error que fué causa de mi pobre meñique herido. Meñique herido que surgió, de la nada, tal cual... decimas después de caer al suelo. Caída que no se hubiera producido si no hubiese bajado las escaleras sin equilibrio. Suelo bajar las escaleras como todo el mundo, pero el alcohol ayuda a ser más creativo, incluso para decidir caerse y esas cosas. Pues vaya, eso pensé al despertar en una situación sinceramente desagradable. A mi aparato digestivo le pareció excusa suficiente como para ponerse en huelga. "Pues vaya, así no hay quien trabaje" o algo así debió de decir. El caso es que ni siquiera el agua permanecía más de unos minutos en mi cuerpo, antes de ser expulsado de forma violenta y sinceramente desagradable.
Sucede lo de siempre, una vez pasado el mal trago se mira atrás con indulgencia, sin dramatismo. Pero en el momento mismo se pasa realmente mal.
Vuelta a empezar. Las siete son casi ya. He visto el "All Star". Consecuencia: "no he dormido". Consecuencia: "lo escrito resulta aburrido y forzado". Consecuencia: "uso la palabra "consecuencia" para variar algo mi discurso, como en todas las entradas, cuando la novedad se vuelve rutinario algo ha fallado, o eso creo yo.
Sería sabio parar aquí, no volver la vista atrás, firmar el título y cerrar esta entrada horrorosa, entre otras cosas, por repetir que lo es. "Lady Drama" eso escucho ahora mismo, no es la mejor canción de Quique, pero el título es realmente bueno, y responde a la biografía de la mayoría de las mujeres que me han rodeado alguna vez. Y esto no sé a qué viene. Mejor zanjamos esto, que empiezo a escuchar una canción ya comentada que quiero disfrutar. Ciao.

viernes, 15 de febrero de 2008

¿Qué escribes?

Llorad si quereis pero no digais que no os avisé. Cuando las ventanas lloren y las bombillas se fundan, llorad si quereis pero no digais que no os avisé. Si llega el cartero para avisar de que no hay correo para tí, llorad si quereis pero no digais que no os avisé. Si la alfombra lanuda se retuerce y os hace caer no digais que no os avisé. Y si el sofá te da la espalda, y si la tele se funde y muestra un hombre deprimido, no me digas por favor que me avisaste y déjame llorar. Al anochecer soñaré con un charco enorme, farolas de luz amarilla me deslumbrarán y quizás, quien sabe, lloraré. Y si aparezco en una madrugada cualquiera en una calle adosada en la nada, en el centro de todo, lloradme y no pareis hasta llorarme un charco grande y negro.
Si ya nadie respira encima de tu piel, si todo contacto pide un perdón, perdonad y sucumbid. Y si un sábado noche pensais en el domingo, llorad. Si un domingo os despertais sin querer vivir, llorad, pero no digais que no os avisé. Y si ayer fué tu mejor día, llora y no digas jamás que no te avisé. Si cruzas la calle al verme, si te das vergüenza, llora y dime: "me avisaste". Si anhelas la locura, si escribes sin saber porqué, llora en lágrimas de tinta. Si mueres, si mueres avisa.
Relámpagos, agua, piel vieja y tapizada, muebles de madera, olor a viejo, cuadros sin saber porqué, chimeneas sin encender, soledad y el tic tac de madrugada. Las voces son todas roncas, los ojos inquisitivos, la energía absurda, una mirada piadosa te humilla y el reloj hace tic tac. Cuando no sabes dónde ir, cuándo no hay huída, cuando no te vale agarrarte la cabeza, cuando no tienes fuerza para llorar, cuando tu música deja de ser tuya, cuando no quieres nada, cuando le tienes miedo a la muerte, cuando una guitarra eléctrica toca un blues, cuando un coche rojo se esconde en la niebla, cuando una cuenta atrás llega a su fin, cuando el tic tac es eterno.
Hielo, sol y risas. Brillantina y gafas de sol. Trineos y un oso polar a lo lejos erguido se camufla. Cuando no hay letras ni sonidos que entender, los ojos cerrados, los sentidos abiertos. Te eriza la piel un suave viento, poco a poco te levantas y dejas de respirar, tu chinita a tu lado te saluda muda, siempre muda, siempre desnuda. Cuando tus sueños te sorprenden, cuando te engañan, cuando una chinita se hace ángel, cuando tú te haces diablo, cuando te gustas, cuando sobras tú.
Las estrellas desaparecieron, el cielo se hizo de un blanco nítido, las nubes dejaron de existir o no, nadie lo sabe. El suelo es negro y los ríos rojos, algunos verdes. El bosque se ve en blanco y negro y los volcanes se extinguieron. Las casas ya no tienen tejado, tres meses bastó para ver que ya no salía el sol. Veinte perlas color rubí zumbaban, chirriaban, molestaban mientras dibujaban en el horizonte un rotundo y claro: "hoy no". Despertaste y gritaste. Cumpliste un sueño, realizaste otro. Ciao

miércoles, 13 de febrero de 2008

Negro casi sombrío.

Debería hablaros hoy de la búsqueda de la tristeza. Apasionante.
Hoy me he dedicado a llorar de risa por una joya encontrada ayer en la casa del libro. Comprenderéis que hoy no me resulta fácil serme fiel. Pero haré un esfuerzo.
Me tengo que poner en situación. Lo primero es buscar a Quique en mi ipod, lo segundo buscar "la vida te lleva por caminos raros" y para terminar, pulsar play.
Lo mejor es quizás escuchar la canción y ya está.
La canción empieza así: "la vida te lleva por caminos raros". Y esto puede ser cierto, aunque puede también no serlo ¿verdad Trip? ¿Qué es más raro que ir al aeropuerto sin tener que ir? Pocas cosas, pero ninguna más triste.
Yo sé lo que es buscar la tristeza.
Era domingo, el sol calentaba y la sombra refrescaba. Madrid era Madrid y la gente parecía feliz. Debió de pasar unos días, a lo mejor una semana desde la ruptura.
Ya lo intuía mientra caminaba cabizbajo y resfriado por el puente que me llevaba a Madrid, el sol calentaba y la gente saludaba. Ya intuía que ese día tocaba, solo faltaba encontrar el sitio del crimen y mirarlo desconsolado. Ya intuía que ese sol no podría esta vez con mi tristeza, lo intuí pero decidí seguir.
Del puente se pasa a un cruce que si coges a mano izquierda te guía hasta Príncipe Pío, que si te lo pasas terminas en tierras desconocidas pero si giras hacia la derecha te adentra a Madrid hasta llegar hasta la plaza de los españoles, una vez allí Callao te saluda a lo lejos y te ves tentado de subir y subir y subir, pero no te pases, si llegas a Gran vía para y mira al norte, adéntrate en la calle femenina, estrecha y cara, y sube hasta llegar a Tribunal, cuando llegues, sigue, y si te encuentras en Bilbao es que te falta todavía un rato más. Piensa Jan que Cuatro Caminos hace esfuerzos por mimetizar con ese horrendo lugar, pero tú, aunque te hayas olvidado alguna vez, habitas puertas angelicales.
No me acuerdo de cómo llegué. Me acuerdo del banco y cómo no, de esas palabras eternas.
Allí estaba yo, sentado en el banco, buscando expectativas y maquinando mezquinas venganzas. La herramienta iba a ser un spray negro, el banco la víctima y yo el agresor. Pero me calmé y seguí andando. Reconstruí el camino de vuelta: pasé por las barandillas entonces empapadas, por las bocas de metro fieramente indeferentes, incluso rodeé el lugar del último beso, a dos palmos del metro Maudes, líder indiscutible de la conspiración. Pero no paré ahí, entré desafiando mis miedos más atroces y no me decidí a salir de la gris linea 6 hasta que no vi señales angelicales, vuelta a casa y a dormir. Busqué la tristeza, la mastiqué y peor aún, me acostumbré.
Mi respuesta es "sí", buscamos la tristeza de vez en cuando, pero no sé muy bien porqué. Ahora estoy algo triste, pero esta vez no me apetece acostumbrarme, no pregunteis porqué. Ciao.

martes, 12 de febrero de 2008

Hoy es mañana.

¡Mentira! Es verdad, es mentira. Hoy es el mañana de ayer. Eso sí. ¿Os acordais de mi promesa? Hoy me toca hablar de una frase. "No vivo para hacer obras de arte". Frase que dije. Frase polémica, realmente no sé si mentí o no.
Me hubiera gustado empezar con un: "No es mentira, pero...". Empezar así y contaros los miles de motivos que tengo para pensar que realmente lo fué. Pero me da miedo empezar así. ¿Y si realmente es mentira? ¿Y si no tengo mejor motivo?
¡Explícate! De acuerdo, lo haré. Mi escribir, mi "arte" (si se le puede llamar así), es mi ilusión, mi ambición. Las personas solemos decir que vivimos para algo en concreto. "Para mis hijos", "Para mi amante", "Para mi trabajo", "Para mi sueño" etc. ¿Es cierto, o sólo exageramos? ¿Si nos quitasen nuestra ilusión, o sufrimos una tragedia inesperada, profundamente amarga y desgarradora, o simplemente se diluye nuestro sueño, nos quitaríamos la vida? Es tan solo una expresión para dar mucha importancia a algo en concreto en nuestra vida. Ó... sí, me quitaría la vida sin una ilusión por la que vivir.
¡Vuelve! Vuelvo, "no vivo para crear obras de arte". No fuí sincero porque, sea verdad o no, el caso es que no lo sé y dudo. Quizás haya sido un acto de protección, de desesperada huída, de cobardía y miedo, quizás... el caso es que no lo sé.
Está bien, está muy bien, la frase me desgarra, pero creo que ahora lo comprendo todo un poco mejor. Escuchad.
- Sin drogas ni la mitad de obras de arte tendríamos. (Antonio)
- Yo no vivo para crear obras de arte. (Yo)
Silencio, de unos cincos segundos.
- A mí no me importaría. (Antonio)
No estábamos solos, Laura presidía con gesto distraído la conversación. Laura, Antonio y yo. Lo diré, porque aunque ya menos privado, sigue siendo este blog mi pequeño confesionario.
"Lucha de egos". Cada vez más las conversaciones se convierten en plataformas donde librar pequeñas batallas. No se sabe muy bien quién gana. Se trata más de sentirse ganador. Y para sentirse ganador hay que callar a los demás, el silencio es en estas batallitas lo que la bandera de cuadros es en las carreras.
Reconstruid porqué dije esa frase, y juzgadme. No fué sinceridad, pero ¿es verdad?
Esto de comentar una frase es entretenido, así que para mañana otra: "cuando quiero ponerme triste me voy al bar del aeropuerto" está en el disco "Avería y redención" pero la frase no es de Quique, pero eso da igual, lo que me importa es si buscamos la tristeza alguna vez...
¡A pensar! Ciao.

lunes, 11 de febrero de 2008

El día antes de mañana.

Dejadme un momento a solas.
Vale, ya está. Es que quería tener una buena razón para estarlo, y creo que el compromiso verbal es como mínimo suficiente.
Os habreis fijado en el nuevo "look" de la página ¿no? Es un tributo que hago a los miles de lectores que me seguís a diario y esperais ansiosos novedades e innovaciones. Ahí teneis un surtido de mi producción fotográfica, como ya habreis visto hay desde simples paisajes hasta el humilde trabajar de mi adorable amiga Dori.
Hablando de la foto... ¿Desde cuándo el trabajar más doméstico y simple se ha convertido en fetiche sublime y caro de los artistas? Es curioso, porque antes se empeñaban en hacer las obras más inaccesibles y oscuras, obras que necesitaban de un conocimiento erudito, enciclopédico, para poder captar lo sutil de su trazado y la ironía de su obra; que pareciese una simple bici en un hall gigantesco era tan solo una opinión vulgar más, esa bici representaba la huída simple y original que contrastaba con el formalismo y la exactitud de un museo. Queda uno con cara de incrédulo o de gilipollas cuando sale de ahí, pero bueno, ahora se quiere retratar a esa ama de casa que tiende la ropa distraida un martes por la mañana cualquiera, el mundo cambia y el arte... el arte no sé lo que es. Como diría el señor Valery.
Es curioso reír en silencio, más que curioso es un tanto triste.
Os propongo un juego: completad con un infinitivo la frase: "... en silencio". Hay verbos que completan a la perfección la frase, y no queda triste ni desamparada, fijaos ahora en qué verbos son esos y pensad.
El truco es fácil, los verbos sociales no encajan sino para transmitir melancolía. Crear, meditar, soñar, mirar incluso... son acciones ensimismadas, dónde el silencio es tierno y poético. Basta ya de análisis y empecemos otra historia.
Movida. A punto he estado de escribir movida. A punto han estado mis nobles manos de mancillarse con palabra tan vulgar. ¿Vulgar? Mola descubrir qué camino ha de seguir uno para hacerse viejo. Empieza a criticar las generaciones que vienen, ódialos después, conspira e insulta en un mar de ignorancia y siéntete bien porque es un gran día, un día de descubrimientos, el día en el que tu pasatiempo fiel te acompañará hasta el fin.
¿Y si el progreso no te gusta? Ay! bohemio, llegaste a un mundo extraño, ven aquí y suspira con nosotros, busca e inventa las palabras más amargas y poéticas de queja mientras aspiras ensimismado el humo. ¿Y si no fumas? Tienes que adaptarte para estar entre los libres.
¡Gracias a Dios existen los arquetipos! Bueno... a Dios no sé, pero doy gracias de que existan, imagínate si fuésemos verdaderamente libres. Que desastre, ¡de cuántos dolores de cabeza nos ha librado los benditos arquetipos!
Mañana voy a hablar de una frase: "no vivo para crear obras de arte". La dijé ayer, la comentaré mañana, todavía tengo que decidir si fuí sincero o no. Eso será mañana. Ciao.

domingo, 10 de febrero de 2008

De noche.

Noche divertida, noche atrevida, noche cualquiera, noche. Es ya muy tarde, pero prefiero no mirar muy de cerca el reloj, y es que dicen que el tiempo asusta. Quizás mañana, cuando mi cabeza pese menos y mis oidos oigan más me atreveré a mirarlo y espero encontrar dígitos amables que no me recuerden que ya casi es lunes y empieza de nuevo la rutina.
Rutina, bendita rutina. No sé porqué acabo de firmar una frase temiendo la rutina, como si fuese aquella cosa temible y aburrida de antaño. La rutina hace tiempo que dejó de ser aburrida, dejó de ser aburrida y temible para convertirse en divertida y necesaria, curioso ¿verdad?
Esta noche ha sido quizás un poco larga, ha tenido un comienzo demasiado largo y un fin inmejorablemente fugaz. Lo fugaz no siempre tiene que estar unido y pegado a la nostalgia, de vez en cuando lo fugaz se muestra tiernamente perfecto, se muestra difuso y correcto.
De acuerdo, lo admito, Laura estuvo dando vueltas y piruetas en mi cabeza, incluso juraría que en la pista de baile también, aunque sólo puedo afirmar con seguridad lo primero y lo último sólo si insistís.
Me he estado preguntando la misma pregunta que me ha hecho Juan al entrar en casa "¿cómo se pasa tan rápido del amor al odio, tanto ha cambiado?"
No lo sé... quizás sea, como sugiere Juan, en parte mi culpa, que mi actitud influya en la suya y así hasta formar un bucle infinito. Bucle tan común en las relaciones, que cuesta diferenciarla de la ralación en sí. El caso, hoy, día... Bueno, eso da igual, hoy: Laura no me ha caído tan bien.
Tres cuatros me han sorprendido al bajar la mirada y espiar la esquina de mi pantalla, tres cuatros que desaparecerán para decirme que son las cinco menos cuarto y que toca dormir. No me dirá nada, pero la voz se la pongo yo.
Voz le ponemos a todo, "nos narramos" o eso dicen...
Hoy el locutor está algo cansado, algo enfadado, algo ilusionado; hoy el locutor está feliz de estar ilusionado con Diego, orgulloso y cabezón con el enfado con Laura y cansado por aburridos motivos biológicos.
Me encanta estar vivo, y me encanta asombrarme de mi existencia, me siento especial cuando lo hago, cuando no doy por hecho mi estar aquí y ahora, cuando pienso en lo curioso que es todo, cuando me río de lo inútil que es escribir aquí y cuando pienso que me es necesario ¿diré que me río, o diré que me asombro? no parece mala elección, no parece que necesite de mi bendición esta página y este blog, se diría incluso que este es un emotivo acto de irracionalidad escrita.
Cuando el escribir deja de dar motivos... el escribir es arte, el escribir es gloria bendita. Lo dejo aquí antes de bendecir y recitar, antes de quizás caer y caer y caer. Por no complicarlo más. Ciao.