miércoles, 7 de mayo de 2008

Record.

Rápido escribe condenado que te están siguiendo. Te están vigilando y cronometrando.
Mierda, sabía que esto de estar vigilado no era la mejor terapia para poder escribir decentemente, pero no esperaba que llegase a niveles tan preocupantes de falta de inspiración. Anunque no está tan mal, de momento llevo escritas a lo mejor ya seis alucinantes líneas en el que doy muestras de mi talento para escribir sobre la nada más auténtica que es escribir precisamente sobre nada.
Seguimos avanzando sin reparar siquiera que no soy dos, ni más de dos, es decir que no soy un "nosotros" sino un mísero y solitario "yo", un "yo" sólo y abandonado. Y suena dramático porque yo quiero que suene dramático que para algo soy el autor de esta entrada vacía.
Hablemos de cosas serias. Tic tac, no se me ocurre ninguna, ¡rápido piensa! No, definitamente no es el mejor momento para pensar en cenar, o en comida, o en cosas varias que no vienen a cuento.
Si os contara mi inconsciente la mitad de lo que ignoro... ni os lo imaginaríais. Esta frase antes escrita parte del error de prometer lo desconocido, Moises hizo lo mismo y le costó cuarenta años de penurias como líder de una panda de marginados en el desierto. Yo de momento lo uso como fuente de inspiración, no Moises sino el error en general.
Ganas de decir cosas, no mucho. Juan acaba de entrar en la habitación y yo no puedo dejar de escribir así que... un cubo de rubbick está siendo solucionado delante de mis narices, pero ha habido un error técnico y "no ha funcionado, Dios el último paso me mata, que cabrón, que cabrón, me cago en la puta madre de este paso". Palabras de un jugador frustrado, ¡a qué hemos llegado Juan!

4 comentarios:

Jan Philipp van Wees dijo...

Record, fueron 5 minutos ¿no?

Anónimo dijo...

hola!! hice mi ultimo examen de filosofia!!^^ asi que el año que viene seguro que estoy alli dandote la tabarra en persona!! jaja

Un beso, cuidate y sigue escribiendo!!;)

Myriam

Anónimo dijo...

No sé si la pregunta de los 5 minutos iba dirigida a mí, pero me la adjudico. No me interpretes mal, pero menos mal que esta semana hemos hablado poco porque necesitaba dormir. He estado resfriadilla y muerrrrrrrta. Ahora estarás en el cumpleaños de Aisha riéndote a carcajadas con gente de clase. Y desde aquí, ahora que lo pienso, me das un poco de envidia. Hoy he tenido un día genial y necesito compartirlo con alguien... menos mal que Juan me entiende. Toc toc...

Anónimo dijo...

Vale,hay muchas cosas que no sabía cuando escribí el otro comentario: 1.El cumpleaños no debería haberme dado envidia después de lo que me contaste. 2.Por lo visto,no hablar durante la semana y poder dormir 7horas significa no dormir NADA durante el fin de semana. 3.Dos películas pueden dañar seriamente mi barrera anti mundo exterior. 4.Me gusta Madrid y tienes mucho que ver con que me haya reconciliado con ella. 5.Se puede tener mucho más sueño que la última vez que pensaste que no se podía tener más sueño...