Me siento delante del ordenador y ¿qué quiero escribir?
No estoy muy seguro, esta vez, y espero que no sirva de precedente, ni siquiera sé lo que no quiero.
Es complicado tener un diario público. Escribo, leo y borro. Tener a los amigos presente es normal, escribir para ellos supongo que también, censurarte por ellos... espero que no. Y cuando me leais no penseis mal, no hay nada que pueda escribir o pensar que no podais leer o intuir, simplemente hay veces que no, que no es el momento.
Y ayer vino a visitarme Madrid, vistió de gala y nos acogió. A nosotros como a miles de madrileños más. Familiares antes que invitados, nosotros merecíamos estar allí. Insistí en mis sueños, recapitulé, "estoy donde quise estar". Luego miré para atrás, profundicé y bueno... quizás haya sueños que merezcan ser perseguidos. Ya habrá tiempo de acomodarse en la aceptación más tarde.
Supongo que es verdad, los poetas son personas melancólicas. Y supongo que es verdad, las personas no se eligen, antes se aceptan. Y supongo que es verdad, que ya es tarde y no vale la pena mirar atrás, y supongo que quién sabe, a lo mejor es verdad también que buscarnos no es mala idea.
Y si recapitulamos, y volvemos, y recordamos, y escribimos, y hacemos todas esas cosas a la vez, afrontémoslo el tiempo pasa y la memoria es un vicio adictivo que arriesga nuestro futuro.
Por lo dicho voy a escribir por fin algo que siga mis directrices, ¿qué quiero que me espere? Hagamos planes, borremos las pisadas y miremos al frente. Estamos confundidos y asustados, algunos de los humanos otros de los espejos ¿qué preferir? olvidarnos, elijo olvidarnos. Otro día, alguno en el que nos sintamos fuertes e importantes nos perderemos por latitudes inexplorados sin mapas que nos guíen, sin casa a la que volver. Ser nómada conlleva muchos altibajos, ser sedentario conlleva el riesgo de no tenerlos, acomodarse en la monotonía, ¿hay algo más parecido a la muerte clínica que una línea sin altibajos? Creo que no. Nosotros, nostálgicos asustados, merecemos cambiar, sé que lo mereces. Sé de tu fuerza, no dejes que te guíen, guía tú.
Las películas nos transportan, nos hacen soñar, nos evaden incluso, toca desaprender. El control es un arma de doble filo, como la memoria, la escritura y por mucho que duela y por muy impopular que sea, también como la cultura. Hemos olvidado las enseñanzas de la niñez y ahora no hacemos más que recordarla. Hemos aprendido demasiado de la razón, guía y no sé cuántas cosas más, también es asesino de la espontaneidad que ahora se busca como solución desesperada a los problemas bien vistos. ¿Se nota mucho que estoy harto? ¿Se entiende mejor ahora, por qué suelo estar harto de mi mismo?
Y mientras hablo de revoluciones escribo acomodado en mi mundo de espejos. Mientras sueño con aventuras imposibles; planes de cine, fiestas enlatadas y rebeldía aburrida se hacen protagonistas.
Y empecé queriendo dar gracias, censurando mis alabanzas y deseos conflictivos, termino en mi queja estéril, orgulloso de mi entrada. Rebelde cobarde, representante paradigmático del adolescente de hoy, quién sabe si también de ayer.
Y todo esto será recordado, grabado y comentado, yo no sabré qué decir, quizás deba esforzarme en olvidar, mente en blanco y demás. Sabeis que esta es la última línea, defecto de los textos impresos, virtud perdida del maravilloso espectáculo de la voz en vivo, por serme fiel: adios.
lunes, 12 de mayo de 2008
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1 comentario:
Me es casi imposible pasar a otro párrafo sin olvidarme de lo que decía en el anterior.No puedo entenderlo todo, eso dices en las últimas dos líneas que tienen la clave.Qué fácil ¿no?Así estás resguardado... Bueno, así eres tú.No tengo intención de cambiarte.Sólo intento,leyendo y leyendo y leyendo tu entrada,no identificarme en las partes que no me hacen sentir bien e identificarme en las que me siento presente.Porque hay partes que hablan de olvidar y no quiero pensar que compartir cosas conmigo te incita a olvidarlas sólo porque estás un poco perdido.Porque hay partes que dices en plural que algún día exploraremos nuevas latitudes...no sé si metafóricas o totalmente geográficas.Pero no puedo saberlo todo... no puedo saberlo.Sólo una cosa más...tú tampoco puedes
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