lunes, 28 de mayo de 2007

Hoy toca jugársela.

Hoy toca jugársela. Y anticipo ya que esta entrada tratará del hombre como animal o como algo más.
El pulgar oponible, la posición bípeda y el entramado supra-laríngeo (la boca humana) son los tres rasgos del hombre que anatomicamente nos hacen distintos a los primates. La mayor cavidad cerebral es posiblemente resultado de nuestra actividad humana mediante estos tres rasgos específicos del hombre. Dicho esto sigo sin percibir porqué el hombre no debe clasificarse en el reino animal. Me explico:
Es fácil saber qué preguntarse para descubrir la legitimidad de esta clasificación: ¿qué es animal? y ¿qué es hombre? Es ahora cuando llega el problema, quizás "animal" pueda definirse con independencia de los demás seres vivos enumerando sus actividades propias más su pertenencia al reino vivo. Actividades propias como sería la capacidad motriz, esto le diferencia de los vegetales que carecen de esta característica. Dentro del reino animal podemos diferenciar nuevas capacidades, como evitar, elegir, jugar, enfadarse etc. Evidentemente hay animales que carecen de algunas de estas habilidades y algunos pocos que las tienen todas, así los primates superiores poseen todas estas habilidades, sin embargo no es el primate quién completa la píramide haciéndo de cúspide, sino el hombre.
Aquí nos encontramos el primer problema: ¿cómo definir al hombre sin acudir a su condición o no condición animal? El hombre es llamado distinto del primate porque tiene características distintas, y tiene características que ningún animal a parte de él tiene, es por eso mismo cúspide, porque no tiene a nadie por encima suyo. Razonar, formar una imágen de mundo no circunscrito por los sentidos y capacidad de hablar. Tres características muy ligadas entre sí y propias del hombre. Ahora bien, definido el animal como organismo capaz de moverse, el hombre es sin duda animal. Si no es considerado animal debe ser por una descripción distinta a esta, como por ejemplo: organismo con capacidad de movimiento, circunscrito éste por los sentidos. Distingo aquí el problema en la definción, en la definición de animal, es así un problema de clasificación y significación de los términos que utilicemos.
¿Pero qué implica el que el hombre sea distinto al animal? Parece muy importante este problema, pero el porqué de su importancia no me es clara. En todo caso es importante la importancia del hombre como más importante que el animal, como lo más importante, y sobre todo que el hombre que es cada uno sea lo más importante para ese hombre. Me parece muchísimo más vital, en sentido de importante para la vida, las capacidades que le reconozcamos al hombre. 
Necesito saber qué se entiende por espíritu, y si espíritu aquí tiene alguna relación de identidad o de semejanza con el espíritu santo del dogma católico cristiano. Aquí se la juega quién me de respuesta a estas cuestiones, mientras seamos importantes toda va bien, en cuanto nos convirtamos en cifras o en objetivos de propaganda comercial, todo irá mal.
Como hoy me siento bien y moderadamente optimista he decido conjugar en futuro una realidad presente, lo he hecho por optimismo y con la esperanza de poder seguir siéndolo mañana por ejemplo. Ciao y suerte.

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